Comercio minorista multicanal

Por: Mark Scanlan / Cisco Systems

En las últimas dos décadas, las tiendas físicas tradicionales han evolucionado progresivamente a modelos multicanal para competir en el comercio puramente electrónico. A lo largo de esta transición, las empresas han dependido de la lealtad a la marca para retener a sus clientes. En general, el comercio electrónico existió en paralelo con la experiencia de la tienda física, esencialmente como un negocio separado y, en algunos casos, compitiendo contra las tiendas físicas y duplicando muchas líneas de negocio.

A medida que los comercios minoristas se esforzaban por gestionar todos sus canales discretos, el término “omnicanal” evolucionó hasta convertirse en sinónimo de comercios minoristas que operaban tanto en línea, de forma electrónica y a través de otros canales. Cuando los consumidores exigieron poder comprar en línea y devolver en la tienda, los comercios minoristas respondieron implementando procesos que ofrecían estas opciones. Sin embargo, los canales permanecieron aislados dentro de las operaciones, lo que generó nuevos problemas, incluidos el reconocimiento de ingresos y el movimiento del inventario entre los canales.

Comercio multicanal

El comercio minorista está observando el resurgimiento de la experiencia de sucursal vivencial y de la compra en la tienda física, lo cual forzó al sector a esforzarse por cambiar a un modelo verdaderamente “multicanal”. Los entornos en línea y fuera de esta ahora están integrados para aprovechar las experiencias que ofrece cada canal. Comprar en línea y devolver en la tienda es solo una de las muchas posibles combinaciones del proceso de compra en línea y fuera de esta. Los comercios minoristas están pasando de gestionar una simple experiencia del cliente hasta incorporar diversos modelos de compra y canales. Integrar todas las opciones posibles en una auténtica experiencia multicanal donde los clientes compren y realicen transacciones según sus condiciones les otorga a los comercios minoristas más oportunidades para consolidar la retención del cliente y la lealtad a la marca.

Atraer y fidelizar a los clientes

En el mundo conectado actual, los comercios minoristas deben abrazar la conectividad ubicua y las expectativas de participación de muchos clientes. Aunque no todos los clientes están conectados permanentemente, los comercios minoristas deben planificar sus estrategias de participación masiva en el espectro de la conectividad, tanto para aquellos que usan el Internet solo para tareas específicas como para quienes están en línea permanentemente. Los comercios minoristas necesitan una presencia en línea que ofrezca a todos los clientes (y clientes potenciales) formas únicas para interactuar con su marca. Las campañas dirigidas y la participación contextual son clave para equilibrar las oportunidades para conectarse y mantener la relevancia sin agobiar o incomodar a los clientes.

Compras

Una de las más claras oportunidades de los comercios minoristas para integrar diversos canales es la experiencia de compra. Ya sea que los clientes compren en línea o vean algo en la tienda y deseen saber más posteriormente, es fundamental ofrecerles la información, selección de productos y sus opciones de compra preferidas. En la competencia con comercios exclusivamente en línea, proveer a los clientes la posibilidad de experimentar los productos en la tienda y llevarlos a casa son diferenciadores significativos. Sin embargo, estos escenarios también pueden derivar en la insatisfacción de los clientes. Por ejemplo, si la información del inventario es incorrecta, los clientes pueden acudir a las sucursales solo para descubrir que los productos no están disponibles.

Compras y suministro

El proceso de compra también cambió. Los comercios minoristas evalúan las oportunidades existentes y emergentes para aliarse con fabricantes de teléfonos móviles, bancos, empresas de criptomonedas, financieras y otras entidades para proveer más opciones de pago.

El suministro también cambió drásticamente en años recientes. Ya sea que los clientes recojan en la tienda o en la acera, las opciones de clic y recoger son extremadamente populares entre los clientes. Los comercios minoristas han implementado estaciones de casilleros de recolección con acceso ininterrumpido a los envíos y los comercios tradicionales respondieron con sus propias opciones 24/7 gestionadas por personal o sin esta. Las opciones de suministro para los consumidores se ampliaron hasta incorporar marcas que siguen desarrollándose. Estamos observando alianzas entre tiendas para ofrecer a los clientes la oportunidad de comprar marcas especializadas en comercios masivos, además de adoptar procesos de suministro flexibles en compras en línea y con entrega a domicilio.

Servicio y soporte

Las experiencias de preventa y posventa son vitales para garantizar la satisfacción del cliente y su afinidad con la marca. Mientras más interactúa la empresa con el cliente, mayor será su intención de volver a la marca.

Los clientes no quieren navegar a través de restricciones y dificultades para devolver o cambiar sus pedidos; por el contrario, esperan que estos procesos sean lo más simples y fáciles posible. La gran mayoría de los comercios minoristas han eliminado sus cargos por devolución y otros obstáculos relacionados con la devolución de los productos comprados en línea. Ahora los comercios minoristas consideran que las devoluciones y los canjes son oportunidades para iniciar una nueva experiencia de compra cuando los clientes acuden a la tienda. Los negocios relativamente cerca de sus clientes pueden ofrecer experiencias integrales con la propia marca en lugar de usar proveedores de servicios o socios de envío externos. Ya que esto les puede ayudar a conservar la venta y, en muchos casos, incluso aumentar el monto de esta, mediante la oferta de servicios o productos complementarios.

Conclusión

Las experiencias móviles y en línea ofrecen a los comercios minoristas más formas de interactuar con sus clientes. Estos canales brindan un abanico integral de soluciones para recibir, procesar y entregar pedidos. Integrar estos canales para complementar la presencia física es crucial para que los comercios minoristas capitalicen sus capacidades y maximicen la rentabilidad de su inversión.

Los consumidores desean poder comprar, ordenar, recibir o devolver sus pedidos cómo, cuándo y dónde desean. Si los comercios minoristas ofrecen estas opciones eficazmente, pueden garantizar la afinidad con los clientes y la lealtad a la marca.

Descubra cómo el portafolio de soluciones para comercios minoristas ofrece las capacidades que necesita para aprovechar un modelo multicanal.

Ganar observabilidad en un viaje digital turbulento

Por: Mariano O’Kon / Cisco Systems

Todo avión cuenta con 6 elementos básicos para volar. Es lo que llaman el “six pack” de instrumentos básicos para controlar el vuelo, que se refiere al indicador de velocidad, el indicador de altitud, el altímetro, el coordinador de giro, el indicador de la dirección y por último, el instrumento de velocidad vertical.

En esencia, estos instrumentos lo que les aportan a los pilotos es visibilidad, control y maniobrabilidad. ¿Les suena conocidas estas tres palabras? Ya les he hablado de ellas en mis entradas anteriores porque precisamente, en un entorno de transformación digital, son tan esenciales para una empresa como estos instrumentos para un piloto. Después de todo, nadie quiere pilotear a ciegas en este mundo digital.

Ciertamente el mundo cambió. Hace 10 años el 80% del tráfico se quedaba dentro de la empresa, así que casi prácticamente todo era controlado por el equipo de TI. Hoy es al contrario, solo el 20% del tráfico se queda dentro de una empresa, el 80% sale.

Hago un pequeño disclaimer aquí. Recordemos que las aplicaciones pasaron de ser una forma más de llegarle al cliente, a ser LA forma de contacto con el cliente, sin importar el tamaño de la empresa. Al viaje de la transformación digital entramos todos como pasajeros, desde las organizaciones más pequeñas hasta las megacorporaciones.

Este cambio tan trascendental en el tráfico es la consecuencia de tener hoy a mucha gente utilizando dispositivos de todo tamaño y accediendo a millones de aplicaciones, en múltiples lugares (desde la oficina, hasta la playa). De repente se multiplicaron los factores sobre la mesa, así que cuando algo no funciona, ¿qué oportunidad tiene el departamento de TI de dar el paso correcto? Si no tiene los instrumentos adecuados, está a punto de perder el control sobre la nave.

Aquí es donde empezamos a hablar de observabilidad, como la tercera pieza clave de la transformación digital, junto con la nube híbrida y el trabajo híbrido. En el impetuoso entorno digital de hoy, las herramientas que aportan visibilidad sobre lo que está pasando y brindan capacidad de reacción a los equipos técnicos son como el panel de control que necesita un piloto para volar.

¿Por qué? Para empezar, porque cuando tu equipo está usando múltiples aplicaciones en la nube, como director de TI no podés tener una idea real de lo que está pasando.

Entonces, hay una serie de herramientas que permiten ganar visibilidad en todos los niveles y por eso es que en Cisco hablamos de Full-Stack Observability, como un engranaje de tres motores.

Por un lado, hay que pensar en las aplicaciones y para eso Cisco AppDynamics es esencial. Siendo tan relevantes para el desarrollo del negocio, es más que lógico que estas deben estar en constante monitoreo no solo en términos de seguridad, sino también de operabilidad. Analizar frecuentemente las aplicaciones permite prevenir posibles problemas, ¡y nada como anticiparse a los hechos!

Por otro lado, hay que garantizar que las experiencias de los usuarios sean, aún cuando no sean propios o no tengamos su control. Para esto, Cisco ThousandEyes aporta miles de agentes de software comunicándose constantemente a través de Internet, probando que las conexiones puedan hacerse. De esta forma generamos un mapa de la salud de Internet.

Finalmente, considerando el aumento desorbitante del tráfico, necesitamos automatizar la ubicación de las cargas de trabajo y aprovechar los recursos de las aplicaciones. Cisco Intersight permite manejar la nube híbrida como un solo entorno, es decir, gestiona todos los recursos de la infraestructura multinube para optimizar su funcionamiento.

Lograr que personas, aplicaciones, dispositivos y nubes operen eficientemente, como un todo y de forma segura es el gran dilema del siglo digital. Como pilotos de este nuevo entorno, necesitamos visibilidad sobre todo el panorama para tomar las decisiones correctas, y eso solo se obtiene con una arquitectura integral robustecida en estos tres flancos.

Creando nuevos puentes entre las personas, el mundo y la comunicación para un futuro más inclusivo

Por: Sandra Eslava / Cisco Systems

En unos minutos de descanso, entre varias sesiones del día, acompañada por una buena taza de café, reflexiono sobre cómo la digitalización nos ha cambiado la vida estos últimos años. Ha dado paso a esta nueva era en la que vivimos donde no solo ha cambiado el aspecto laboral, sino la  forma en que nos comunicamos, aprendemos, cuidamos, estudiamos e incluso nos relacionamos.

Ciertamente no pensamos ni imaginamos que la pandemia daría paso a una digitalización tan vertiginosa, pero sin duda nos ahorró décadas de desarrollo. Si hablamos de símiles podríamos destacar la llegada del internet a nuestras vidas, ya que en sus inicios -1991- solo existían 4 sitios web registrados. Tras dos décadas de desarrollo, podemos notar una evolución exitosa, porque para 2021 llegamos a tener más de 1,7 billones de páginas web activas.

Ahora, volviendo a la actualidad, en tan solo 2 años el mundo dio un gran salto a una nueva era en la que cerca del 80% de las compañías ha digitalizado su centro de negocio para mantenerse productivos, mientras que pre pandemia estas mismas empresas planificaban su transformación digital a 10 años. Es sorprendente analizar cómo la tecnología nos mantiene conectados, activos y nos permite continuar con nuestras vidas pese a los desafíos que enfrentamos tras la pandemia.

Otro aspecto fundamental a considerar es cómo nos permitió integrar distintas generaciones: desde la generación silenciosa, como nuestros abuelos y padres, que lograron usar una tablet o un smartphone para mantener contacto con familiares y seres queridos; nuestros profesores y mentores de la generación Baby Boomers que se vieron en la necesidad de cambiar su forma de pensar, evaluar y enseñar; o de la generación X que veníamos con una adopción digital y debemos convivir con nuestros antecesores y predecesores Millenials y gen Z que, aunque cuentan con ADN digital, tuvieron que adaptarse a compartirlo con otros.

Ha sido interesante ver como esta conversión digital generalizada y obligada permitió romper esquemas y barreras en la salud, haciendo que llegue a muchos rincones de nuestros países donde aún era difícil llegar. Pudimos seguir enseñando, pagando nuestras obligaciones y servicios en línea, disfrutando de un gran plato gourmet de nuestro restaurante favorito en casa y visitar una tienda de ropa en Instagram con formato 3D para ver las prendas de moda con mayor detalle.

Incluso costumbres tan arraigadas como el uso de efectivo cambiaron. Anteriormente salir sin dinero podía ser un factor de preocupación, pero hoy vivimos un momento en el que más bien puede ser extraño manipular dinero físico. Honestamente hace semanas que no retiro dinero en un cajero automático, mis pagos en línea incrementaron en gran escala. Hoy mis servicios públicos, la universidad de mi hijo, mis impuestos, el mercado, la gasolina y la arena para mis gatos son cubiertos a través de transferencias o portales web.

A nivel empresarial, durante el 2021 el 80% de los negocios en el mundo percibió un aumento del 22% en su interacción digital con clientes. Es así como podemos asegurar que la digitalización ha cambiado radicalmente nuestras vidas a nivel personal y laboral.

Los tiempos han cambiado y el trabajo híbrido es el ahora y el futuro, es la tendencia y prioridad más importante en los próximos 2 a 3 años. Hoy el trabajo no es a donde vas sino lo que haces y las oficinas se han ido transformando poco a poco en centros de colaboración en los que la digitalización es clave. Este modelo de trabajo junto a la tecnología, el uso de internet y los servicios en línea sin duda nos ofrecen una oportunidad única para avanzar hacia un futuro mejor y más inclusivo.

En Cisco somos conscientes de la responsabilidad que tenemos en apoyar a nuestros clientes, a las empresas y los negocios a desarrollar su plan de transformación digital, su automatización de procesos y creación de esa plataforma tecnológica del futuro. También estamos comprometidos con la sociedad, comunidades y la academia que día a día evolucionan gracias a la tecnología y sus beneficios.

Esta nueva Era Digital Global nos brinda la oportunidad de crear una relación entre las personas -sin importar su generación-, el uso de espacios digitales, servicios y nuevos modelos de consumo que llevan a las empresas e industrias a generar diferentes experiencias, operar de manera más eficiente y ser más resilientes.

El 5G, el IoT, la IA/ML y el trabajo remoto seguirán impulsando los centros de datos hasta 2022: así es como

Por: Ernie Pickens / CommScope

En 2021, vimos una aceleración de la migración a la nube y la construcción de más centros de datos de borde. El IoT y el “todo inteligente” están impulsando el paso a la nube, y el uso del IoT seguirá disparándose.

En 2022, veremos una continuación de las tendencias del año pasado que afectan a los centros de datos, especialmente porque la pandemia de COVID y sus consecuencias han seguido teniendo un impacto mayor en nuestras vidas de lo que preveíamos a principios de 2021. Todas las tendencias que destacamos el año pasado se han producido: predijimos que los despliegues de 5G tendrían un impacto en el centro de datos -aunque la inversión en 4G sigue siendo relevante- y los centros de datos han seguido preparándose para el impacto.

También vimos una aceleración en la migración a la nube, y se están construyendo más centros de datos de borde. El IoT y el “todo inteligente” están impulsando el paso a la nube, y el uso del IoT seguirá disparándose. La dependencia de la inteligencia artificial aumentó para procesar cantidades cada vez mayores de datos para aplicaciones sensibles a la latencia. Por último, la adopción de la fibra monomodo se aceleró debido a la necesidad de procesar más datos con mayor rapidez.

La mayoría de la gente esperaba volver a los entornos de trabajo híbridos a mediados de 2021, pero seguimos utilizando en gran medida estilos de trabajo remotos. De hecho, es probable que veamos cómo el trabajo a distancia se convierte en un estilo de trabajo permanente para muchos trabajadores del conocimiento, al menos una parte del tiempo.

Veamos estas tendencias con más detalle.

El 5G seguirá creciendo.

Los proveedores de servicios y las empresas privadas seguirán evaluando las formas más pragmáticas de añadir capacidad y posibilidades a los planes de despliegue del 5G. En cuanto a su impacto en el centro de datos, el 5G promete un acceso más rápido a la información, lo que impulsará la construcción de más centros de datos de borde. Cada vez más datos son sensibles a la latencia y requieren un acceso más rápido, así que lo que estamos viendo es la migración de una arquitectura de centro de datos de núcleo grande y borde pequeño a una arquitectura de núcleo más pequeño y borde más grande.

El núcleo de nube 5G ampliará las construcciones de centros de datos de forma significativa en las empresas privadas. Si se puede construir un 5G privado basado en una arquitectura de nube con radios locales en la nube, se trata de una aplicación muy intensiva en datos y sensible a la latencia, y eso impulsará el crecimiento de los centros de datos y de los centros de datos de borde también. Esta tendencia se iniciará en 2022, pero también se extenderá a lo largo de varios años, a medida que las empresas consigan el derecho a utilizar el espectro 5G de los operadores.

El IoT seguirá creciendo a pasos agigantados.

El crecimiento del IoT no muestra signos de desaceleración. De hecho, según Statista, el número de dispositivos IoT en todo el mundo casi se triplicará, pasando de 8.740 millones en 2020 a más de 25.400 millones en 2030. Prevemos que las empresas seguirán invirtiendo fuertemente en IoT. Los directivos están estudiando más detenidamente cómo pueden gestionar mejor sus negocios -optimizar los envíos, por ejemplo- y colocar sensores en los lugares adecuados puede ayudar en ese esfuerzo.

Cuando se trata de habilitar el IoT y las cosas inteligentes, todo vuelve a los datos. Si pensamos en todos los pequeños puntos de datos que intervienen en algo tan sencillo como un sensor de puerta (cuándo está abierta, cuándo está cerrada, si está bloqueada o desbloqueada, quién la ha desbloqueado o bloqueado) y lo multiplicamos por el número de aplicaciones de los sensores (temperatura, ocupación, iluminación, uso del agua, etc.), todo son datos que deben almacenarse en algún lugar y a los que debe acceder una aplicación o un usuario. La infraestructura que hace que esto funcione está en el centro de datos.

Además, vemos que cada vez más datos son sensibles al tiempo y necesitan ser procesados en el borde, por lo que el IoT también está impulsando el crecimiento de los centros de datos de borde. En la actualidad, la mayoría de las construcciones de borde las realizan empresas de nube pública, y algunos proveedores están construyendo centros de datos de borde para aplicaciones sensibles a la latencia, como el vídeo. (Considérese la explosión de los servicios de vídeo en streaming como uno de los principales impulsores de esta tendencia). De hecho, el mayor impacto del IoT en el centro de datos serán las aplicaciones de vídeo: entretenimiento, supervisión de la seguridad, minería de datos y seguridad, por ejemplo. Las empresas necesitan almacenar esos datos y actuar sobre ellos en tiempo real, en lugar de analizar datos estáticos o fotos.

La migración a la nube continuará.

La escalabilidad y el coste están llevando a la gente a la nube. A finales de 2021, HPE informó de que los pedidos interanuales de su plataforma en la nube GreenLake aumentaron un 46%, y el crecimiento interanual de AWS fue de alrededor del 40%. Cuando se puede alquilar algo y escalarlo en cuestión de días frente a la planificación y construcción de algo en años, es un argumento convincente para la nube. Tanto la infraestructura de nube pública como la privada crecerán. Las grandes empresas utilizarán un modelo híbrido, mientras que las más pequeñas sólo utilizarán la nube pública.

Lo que está frenando el crecimiento es el cumplimiento: la seguridad de los datos y las restricciones de cumplimiento. Por ejemplo, las empresas y los gobiernos tienen regulaciones de cumplimiento sobre el mantenimiento de algunos datos dentro de un país o en las instalaciones, o la protección de la información sanitaria.

Dependeremos cada vez más de la IA y la RA.

Los casos de uso de la IA y el aprendizaje automático (ML) combinados con la realidad aumentada (AR) crecerán rápidamente en 2022. Facebook anunció un cambio de nombre y ahora está orientando toda la empresa hacia el metaverso impulsado por la RA. La RA también se utilizará en interfaces, para el marketing B2C, para ventas, formación y aplicaciones de servicio. Por ejemplo, la RA para los técnicos de centros de datos puede vincularse a una aplicación de pedidos de trabajo para que puedan utilizar un smartphone para mostrarles qué cable deben sustituir en un interruptor.

El auge del metaverso también impulsará un mayor uso de la RA. Podemos ver un punto en un futuro muy cercano en el que los usuarios pueden duplicar una interacción física con una virtual. Nos hemos acostumbrado a vernos en vídeo, y nos acostumbraremos a vernos en mundos de RA.

Necesitamos la IA porque, a medida que se recogen más datos, se necesita la IA para procesar esos datos; ya no se puede hacer manualmente (pensemos en el reconocimiento facial o el rastreo de contactos). Dondequiera que haya muchos datos complejos, se aplicará el aprendizaje automático. Esto podría ayudar en la crisis de la cadena de suministro calculando automáticamente las rutas de envío y ayudando en la logística, por ejemplo.

El mayor riesgo de la IA es confiar demasiado en ella. Podríamos poner demasiado énfasis en los algoritmos en lugar de asegurarnos de que estamos suministrando datos de alta calidad. Con los datos, lo que entra es basura y lo que sale es basura, y si se confía únicamente en la IA, se pueden tomar malas decisiones o hacer falsas suposiciones si los datos son malos.

El uso de la fibra monomodo crecerá con el paso a las redes de 400/800 gigabits

La adopción de la fibra monomodo se ha acelerado. Aunque la fibra multimodo sigue siendo popular, los despliegues de fibra monomodo crecen más rápido que los multimodo. A medida que avanzamos hacia los 400 u 800 Gbps en el centro de datos, vemos más despliegue de fibra monomodo, especialmente en los centros de datos en la nube y de hiperescala.

Es posible que se piense que estar en 10Gb o 100Gb hoy significa que la transición a 400Gb está muy lejos. Pero si suma el número de puertos de 10Gb (o más rápidos) que es responsable de soportar, verá que la necesidad de pasar a 400Gb y más allá no está realmente tan lejos.

Los estilos de trabajo a distancia se imponen.

El trabajo a distancia se convertirá en un estilo de trabajo estándar, y los responsables de TI están pensando en la mejor manera de prepararse para ello. Todo el uso de la videoconferencia para el trabajo, la educación y el entretenimiento en 2021 tuvo un gran impacto en el centro de datos, y vemos que esta tendencia se ampliará en 2022. Se necesita una gran cantidad de almacenamiento de vídeo, ya que la gente graba las llamadas de vídeo en directo, y los usuarios esperan un acceso fácil y sin fluctuaciones a ese vídeo. Esto también supone una carga para los centros de datos.

Así que, a medida que el 5G, el IoT, el trabajo remoto y la migración a la nube suponen nuevas cargas para los centros de datos, los responsables de TI compensarán añadiendo almacenamiento, aprovechando la IA y el ML para procesar los datos de forma más eficiente, construyendo centros de datos de borde y desplegando fibra monomodo para aumentar las velocidades. A pesar de los continuos problemas de COVID y de la cadena de suministro, prevemos una gran actividad en los centros de datos a medida que los responsables de TI se preparan para la nueva normalidad.

Realidad Aumentada en el ambiente industrial

Por: Daniel Tobar / Cisco Systems

En un mundo con movilidad limitada debido a la pandemia de COVID-19, ninguna industria puede detenerse y el conocimiento de expertos no puede quedarse en casa. La necesidad de herramientas como realidad aumentada (AR por sus siglas en inglés) al contactar a un experto remoto se ha vuelto vital y hace la diferencia al momento de hacer más eficiente la comunicación entre equipos de trabajo de cualquier índole.

Pensar en llevar las tecnologías más recientes a lugares como fábricas, minas, construcciones y talleres, por mencionar algunos ejemplos, es hoy muy posible y, ante todo, necesario. La aparición de equipos de conectividad que están hechos para vivir en este tipo de ambientes y de opciones de despliegue inalámbrico los cuales cubran kilómetros de distancia, abren la puerta para que tecnologías como AR puedan usarse en los lugares más complejos y alejados.

Todo esto permite que el conocimiento de un experto llegue de la manera más rápida y adecuada a donde es necesitado, bien sea para solucionar un problema, para implementar un nuevo servicio o para asistir en cualquier tipo de actividad y guiar a cualquier equipo que se encuentra en sitio. Sin necesidad de un largo viaje y desde su casa, sumando a una reducción de costos, el personal más especializado puede apoyar en cualquier lugar que sea requerido.

Explorando las posibilidades que hay al querer desplegar soluciones de este tipo, aparecen opciones en las que las instrucciones se pueden recibir directamente de la aplicación y opciones en las que el experto puede apoyar en una sesión en tiempo real. También opciones que dependen de dispositivos como Smartphones o Tablets, en las que la experiencia de uso requiere ocupar las manos para poder sostener estos dispositivos.

Otra opción, son soluciones que buscan que el operario en sitio tenga sus manos libres, dando la posibilidad de utilizar comandos de voz y visores especiales.

Un ejemplo de las opciones de AR que permite tener las manos libres es “Expert on Demand”, que une las funcionalidades de Cisco Webex con un visor especial de la empresa RealWare. Algo importante de las soluciones de realidad aumentada es que sean muy prácticas y fáciles en su uso, que no distraiga al personal en sitio de su labor, sino que le aporte y facilite completar su tarea de la mejor manera, todo esto, con el apoyo del experto remoto.

Durante una sesión virtual utilizando Expert on Demand, el experto remoto va a ver todo lo que el funcionario en sitio ve, el funcionario en sitio va a poder ver en una pequeña pantalla todo lo que el experto remoto le comparta, va también a poder utilizar comandos de voz (¡¡¡en español!!!) para poder iniciar la sesión virtual, enviar fotos de lo que está viendo para que el experto pueda modificar esa foto con sus indicaciones.

Tecnologías como la realidad aumentada buscan dar la agilidad que las empresas necesitan en la virtualidad que estamos viviendo y aún en un mundo post-pandemia este tipo de tecnologías van a seguir aportando mucho al negocio.

En Cisco siempre buscamos ayudar a nuestros clientes para seguir con la continuidad de sus negocios. Para ayudarlo a conocer más: https://mcs.com.mx/sectores/manufactura/

Un paso mas hacia la Digitalización

Por: Sandra Eslava / Cisco Systems

Si bien es cierto que estamos en constante movimiento buscando cada vez mas innovación, lo que realmente buscamos es que las cosas sean posibles, simples, rápidas, practicas y disponibles.

La aparición de las nuevas tecnologías ha cambiado nuestra forma de trabajar, de estudiar, de comprar y hasta de relacionarnos. Las empresas necesitan sumarse a este proceso de transformación para no quedarse atrás. Bien utilizada, la tecnología ofrece un gran potencial para generar nuevas oportunidades de negocio, para abrirse a nuevos mercados y para generar nuevos puestos de trabajo con nuevas competencias.

Desde la mirada de Cisco, La digitalización ofrece un enorme potencial a las industrias para ganar competitividad en un mundo cada vez mas tecnológico, las empresas mas tecnológicas son mas rentables y mantienen a sus clientes satisfechos.

Cada vez mas, el consumo gira en torno a disponibilidad, agilidad, experiencia y calidad por ello todos los sectores vienen transformando su operación hacia la digitalización en la búsqueda de cubrir las nuevas necesidades del mercado, vemos con mas fuerza la palabra hibrida en cada gestión que realizamos: el trabajo híbrido, espacios híbridos, la educación híbrida, la salud híbrida, y conceptos como el comercio-e, gobierno-e, esto no es mas que el poder estar conectados estudiando, trabajando, comprando, prestando un servicio, atendiendo un paciente, apoyando en una mina, sustentando un proyecto, etc. Conectados en cualquier momento desde cualquier lugar. Podemos ser mas disruptivos con el trabajo híbrido, las empresas pueden acceder a talentos que antes no podían, podemos acceder a información en tiempos mucho menores, sencillamente la tecnología es el puente habilitador para conectar lo conectado con lo no conectado, para disponer de servicios, accesos, información, productos, etc, en cualquier momento. El slogan del nuevo comprador es: si lo tienes lo llevo, transformamos el modelo de consumo de PRODUCTO hacia SERVICIO, lo que nos lleva a exigir innovación en las empresas si queremos mantenernos en el mercado.

Vemos entonces un entorno de múltiples dispositivos inteligentes, nubes públicas y privadas interactuando entre si (nubes híbridas), conectividad y la responsabilidad de hacer seguras las conexiones y los servicios. Todas estas soluciones híbridas nos llevan a la aceleración de la digitalización de las empresas, pero aún en muchos de nuestros países presentamos limitaciones estructurales: aún hay mas de 40 millones de hogares sin acceso a internet, y un 35% de hogares que ya tienen acceso, sus velocidades son insuficientes, y una fuerte brecha en el desarrollo de competencias digitales.

Por esto, nuestra misión es brindar el apoyo estratégico a cada uno de nuestros clientes, sobre cómo la tecnología puede apoyar las necesidades del negocio. Algunos casos como sistemas de videoconferencia con servicios colaborativos  con los que podemos llevar la salud a rincones remotos con Telesalud, o la digitalización de procesos y uso del video para facilitar procedimientos judiciales a distancia, o incluso el uso de realidad aumentada, soluciones IoT,  que faciliten en fabricas la optimización de productos, plataformas inteligentes con observabilidad y seguridad de principio a fin que garantice a las empresas la confiabilidad en la conectividad y navegación de sus servicios para los clientes y usuarios.

La analítica que ayuda a entender al consumidor y podernos anticipar a ellos, y la inteligencia artificial por ejemplo, que nos provee soluciones para estar disponibles 7×24, siendo disruptivos en la experiencia del cliente.

Y no solo acompañamos a nuestros clientes con las soluciones tecnológicas. Cisco viene impulsando programas que permitan que la conectividad sea accesible a más personas; programas como  CDA (Country Digital Acceleration) particularmente en Latinoamérica con México, Brasil, Chile y Colombia inicialmente, trabajando en el apoyo continuo de iniciativas de innovación digital con el sector publico, el sector privado y con las academias. El desarrollo de  iniciativas como la formación de los consejos de innovación en ciberseguridad en conjunto con la OEA colaborando con la expansión de las mejores practicas de la conectividad segura, y por supuesto,  a través de nuestra tecnología y soluciones con casos de uso específicos por vertical, con los servicios profesionales que acompañan a las empresas a maximizar su negocio y la adopción tecnológica, e incluso  en el desarrollo de contenido de formación a través de nuestro programa Networking academy, formando a millones de estudiantes y profesionales  en las nuevas competencias digitales en toda la región.

¡Continuamos en nuestra labor de construir con nuestras regiones un futuro mas inclusivo, minimizar la brecha digital y buscando continuamente  la forma de ser un puente hacia lo posible!

Lo que importa es la forma en que las organizaciones aplican estas innovaciones a los retos empresariales, y como superan los continuos obstáculos que conlleva la disrupción tecnológica. La verdadera transformación digital no es una implementación de una sola vez, mas bien es una evolución continua y requiere que las personas estén a la vanguardia.

Cómo aterrizar en el trabajo híbrido y sobrevivir al impacto inicial

Por: Mariano O’Kon / Cisco Systems

Tenemos muchos años de estar imaginando cómo será el trabajo del futuro. Supongo que todos nos lo empezamos a preguntar siendo chicos, cuando vimos los primeros trazos del teletrabajo, las videollamadas y las clases virtuales en Los Supersónicos. Probablemente muchos pensaron que ese futuro jamás llegarían a verlo, ¡Y acá estamos! Pero bueno, para hablar de lo que predijo esta serie animada hace más de 60 años ya hay miles de post en Internet.

Lo que nos interesa es hablar del turbulento viaje sin retorno hacia el trabajo del futuro, del que despegamos en marzo del 2020. En el post anterior llegamos a dos conclusiones: ese trabajo es híbrido (combina equipos remotos con presenciales) y dependemos de la tecnología para hacerlo que funcione.

¿Pero cómo lo hacemos? Porque del dicho al hecho, como decia mi abuela, siempre hay mucho trecho. Pongámoslo en perspectiva. La cabina de mando de un avión contiene instrumentos y controles que le permiten al piloto volar, dirigir y aterrizar el aparato. ¿Sería capaz un civil de subirse a un avión, sin saber lo mínimo y pilotear con éxito? Probablemente no podría ni siquiera mover la nave un metro. Entonces, ¿sería capaz una empresa de implementar el trabajo híbrido sin los instrumentos mínimos? Obviamente no.

El trabajo híbrido es una de las grandes tendencias actuales conjuntamente con la nube híbrida, en donde tenemos usuarios utilizando todo tipo de dispositivos, accediendo a todo tipo de aplicaciones, desde todo tipo de lugares. Es una locura, ¿cierto?

Como estamos tan conectados, a través de redes privada y públicas, accediendo a centros de datos privados y públicos, es que nos encontramos hoy con una nuevo desafio, que genera aún más turbilencia en nuestro viaje: ¿Qué pasa cuando algo no funciona? ¿Quién tiene la culpa? ¿Es un problema de la aplicación? ¿Es un problema de mi conexión local? ¡¿A quién llamo?!

Es por eso que ahora, entonces, apareció una nueva tendencia: observabilidad de las aplicaciones. Tenemos que controlar qué está pasando con nuestras aplicaciones en el momento en que está pasando, porque lo que esta muy claro es que en el segundo que mi aplicación no funcione el cliente no va a dudar en buscar otra.

Estas tres tendencias, nube híbrida, trabajo híbrido y observabilidad, son las palancas básicas de nuestro avión en el viaje hacia el trabajo del futuro que hacemos hoy. Como buen geek, a mi me fascinan los datos, poder sacar conclusiones fácticas, y no anecdoticas. Veamos entonces a continuación algunos datos que aportan visibilidad del panorama que tenemos en frente:

  • El 57% de los empleados tiene la expectativa de trabajar no más de 10 días al mes en la oficina.
  • El 98% de las reuniones va a contar con un participante remoto.
  • El 97% de los empleados dicen que para volver a la oficina tienen que haber cambios que garanticen su seguridad.

Esto nos revela algunos hallazgos. Por un lado, es evidente que el colaborador -no tanto así el empleador- se dio cuenta que puede trabajar diferente y por lo tanto va a buscar trabajos que le brinden las condiciones que desea.

Por el otro, el empleador necesita moverse del esquema de continuidad laboral (que adoptó desesperadamente al inicio de la pandemia cuando mandó a sus equipos a sus casas) a uno donde se profesionalice el trabajo remoto. Los trabajadores no van a volver a las oficinas en la forma que ustedes desean, es hora de aceptarlo.

El trabajo híbrido combina ambos hallazgos, y eso lo hace una escala importante en nuestro viaje. Ya conectamos a los colaboradores de forma remota, ya reforzamos su seguridad cibernética, ahora nos toca consolidar un modelo de trabajo mixto que sea efectivo y, sobre todo, permanente.

Las herramientas de colaboración son los instrumentos imprescindibles de nuestra cabina de mando, pero no son los únicos que necesitamos para facilitar nuestro aterrizaje.

Si el trabajo es híbrido, la oficina también debe serlo.

Para empezar, ya no necesito tener un espacio individual para cada colaborador, sobre todo si voy a tener una buena proporción de ellos de forma remota. Al contrario, genero espacios donde cualquier persona pueda sentarse, conectar su teléfono y automáticamente transformarlo en su escritorio virtual, con toda la información que necesita para trabajar, pero también con aplicativos que le permiten interactuar de forma remota con otros compañeros que no están en la oficina.

Ya vemos que el truco no solo está en el software, sino también en el hardware. Pero también está en la seguridad que pueda garantizarles a los que sí están presencial. ¿Recuerdan que el 97% pide cambios en las oficinas antes de regresar? Es precisamente esto.

La tecnología me permite dar seguridad física también (¡esto es lo que me apasiona de la tecnología!). Hay muchas herramientas que habilitan el espacio de trabajo híbrido más allá de la casa, en la oficina. Hablamos de Access Points que pueden controlar aforos en áreas comunes de colaboración o dispositivos de video que lo hagan en salas de reuniones, y generar alertas cuando no se están respetando las medidas sanitarias, sensores IoT que miden temperatura, switches para automatizar las luminarias, soluciones de conectividad inalámbrica, y más.

Cuando hablamos de trabajo híbrido, hablamos de conectar, asegurar y automatizar todo el flujo de trabajo, en la oficina, en la casa o donde sea que cada uno de nosotros decida trabajar, y para ello es necesaria una plataforma tecnológica que incluya soluciones de colaboración, seguridad, centros de datos, infrastructura de acceso inalambrica y cableada, y acceso a las redes WAN que nos permitan seguir este viaje con la tranquilidad de saber que podremos superar las multiples turbulencias que existen, para poder llegar al destino deseado: el trabajo del futuro.

Lo que más me motiva y entusiasma es saber que en Cisco contamos con un portafolio único y completo que acompaña a nuestros clientes en su viaje y les brinda todas las herramientas para manejar un equipo distribuido.

Reiniciando el viaje hacia el trabajo híbrido: 4 tendencias para contemplar

Por: Mariano O’Kon / Cisco Systems

Tres pasiones definen mi vida: la aviación, el fútbol (¡Bostero desde la cuna!) y la tecnología. Me declaro un geek, pero uno al que no solo le apasiona la tecnología por la tecnología per se, sino por su capacidad de resolver desafíos masivos.

Esto nos trae a este blog hoy. Vengo a contarles la historia de un vuelo al futuro, del que despegamos hace unos 18 meses.

La pandemia nos golpeó en marzo de 2020 desatando un estado de alerta mundial. Todo cambió a partir de ese momento, entre eso, la forma en la que nos comportamos, trabajamos y consumimos. Sin saberlo, la pandemia fue el aviso de despegue de torre de control para iniciar un viaje lleno de turbulencia hacia el trabajo del futuro.

Este viaje aún continúa. Tras meses de prueba y error superamos el shock inicial de trabajar remoto. En el primer trimestre de este año, conforme la vacunación se fue haciendo masiva y los casos de Covid-19 disminuyeron, las empresas hicieron su primer intento de aterrizaje en la oficina, pero en mayo la variante Delta las hizo abortar misión.

Nos dimos cuenta que no estamos listos para volver a la normalidad porque esa normalidad que perseguimos ya no existe. Todo cambió, ¿recuerdan?

Por un lado la pandemia aceleró, aún más, la velocidad en que las economías se digitalizaron y las aplicaciones pasaron de ser un nice to have a las reinas del negocio, lo que intensificó la necesidad de expandir las infraestructuras a la nube para poder entregar a sus empleados y clientes una experiencia excepcional. Por el otro, cambió para siempre la forma en la que las personas quieren trabajar.

Tras el intento de retomar la presencialidad salió a flote una gran dicotomía que no habíamos contemplado. Las personas ya no quieren volver a la oficina de lunes a viernes, de 9 a 5, como las empresas pretendían (¡que lo diga el fenómeno del Great Resignation en Estados Unidos!). Se acostumbraron a la comodidad del trabajo remoto y no están dispuestos a sacrificar esto. La forma en la que trabajamos cambió para siempre.

Por esto afirmo que la pandemia nos lleva en un viaje sin retorno hacia el trabajo del futuro. Y ese trabajo es híbrido. Y para que ese trabajo híbrido funcione, necesitamos de la tecnología (¡Mi geek interno se emociona por lo que podremos alcanzar!).

Cuando juntamos dos tendencias tan fuertes como el aumento de aplicaciones que estamos subiendo a la nube, más la cantidad de personas consumiéndolas de forma distribuida, vemos que la turbulencia de nuestro vuelo comienza a hacerse más fuerte. La tecnología es lo que le aporta control y visibilidad a nuestro avión aquí.

Para que nuestro vuelo pueda soportar estas turbulencias que la nueva realidad genera, las empresas deben repensar sus estrategias operativas y tecnológicas, respondiendo a estas diferentes tendencias de mercado.

En Cisco hemos identificado cuatro áreas fundamentales donde las empresas están priorizando esfuerzos:

  1. Trabajo híbrido: La tendencia aquí se divide en espacios de trabajo híbrido (cómo repensar la oficina y qué debo de instalar en las casas) y fuerza de trabajo híbrida (cómo manejar grupos distribuidos).
  2. Reimaginar las aplicaciones: La expansión hacia la nube requiere de infraestructuras híbridas, lo que implica mayor necesidad de control y visibilidad. Aquí hablamos de Full Stack Oservability.
  3. Asegurar la empresa: Esto implica asegurar no solo a las personas, sino también los dispositivos y los espacios. La tendencia apunta hacia Cloud Security y Zero Trust como los must de la estrategia.
  4. Transformación de la infraestructura: Tenemos que reinventar nuestra red para soportar a la fuerza de trabajo híbrida. Desde redes de acceso, inalámbricas y cableadas, que me brinden seguridad a los usuarios, dispositivos y aplicaciones; a soluciones como SASE que me permiten integrar SD-WAN, Seguridad en la Nube y Full Stack Observability para poder conectar en forma simple y automática a mis usuarios, dispositivos y aplicaciones, donde quiera que estén; a manejar ahora aplicaciones en la nube pública y en los data centers privados como si fueran una sola red. La nube híbrida me permite ver todos mis recursos como uno solo y moverlos de un lado a otro (¡Ojo que esto es distinto al multi cloud!).

Es por eso que me siento tan entusiasmado con el futuro de este viaje. Hoy, como nunca antes, las empresas necesitan soluciones tecnológicas que le permitan enfrentar este vuelo en forma segura y confiable.

Por supuesto, en Cisco contamos con soluciones especializadas para poder ayudar a nuestros clientes en cada una de estas tendencias del mercado. ¡Y esto me motiva y entusiasma aún más!

En la siguiente escala de nuestro viaje profundizaré sobre estas tendencias, mientras desciframos juntos lo que nos hace falta para aterrizar en la era del trabajo del futuro.

La Educación Híbrida hacia la Nueva Normalidad

Por: Mauricio Moreno / Cisco Systems

Es evidente, posiblemente hasta obvio, afirmar que vivimos en un mundo cada vez más digital. Un mundo en el que el ritmo con el que se presentan los avances tecnológicos y se suceden las revoluciones informáticas, no tiene precedentes. Este fenómeno catalizador de la digitalización en todos los ámbitos productivos del ser humano se acentúa de manera especial en momentos de crisis. La pandemia por COVID-19 que ha sacudido al orbe ha acelerado la apropiación y la adopción tecnológica por parte de los individuos, las comunidades y las organizaciones públicas y privadas y lamentablemente también, ha agudizado las distancias entre los seres humanos conectados, de los que no lo están.

La educación se encuentra, por tanto, en el epicentro de esta coyuntura transformacional. Por un lado, está siendo obligada a modificar patrones operativos y estratégicos muy establecidos y, por otro lado, debe emerger fortalecida para contribuir en la construcción de una sociedad más resiliente, incluyente y plural. Pensemos en el concepto de Universidad a lo largo del tiempo: un modelo añejado y madurado por más de 800 años, desde las primeras universidades del medievo europeo -como Bolonia y París- hasta la fundación de venerables instituciones en el Nuevo Mundo (Nueva España y Perú, por ejemplo) a imagen y semejanza de Salamanca, donde el enfoque predominante estuvo siempre centrado en su carácter eclesiástico y corporativo y en la exaltación de las virtudes de la propia Alma Máter, al amparo de los muros y de los recintos que la distinguían y la protegían. En el siglo XXI, las universidades se ven a sí mismas cada vez más como el fruto de una serie de circunstancias concretas de carácter histórico, político y social y el fenómeno de distanciamiento provocado por la pandemia, cimbró de manera determinante los antiguos esquemas, provocando una auténtica revolución .

El desafío de ejecutar esquemas pedagógicos en ubicaciones no tradicionales se agrega a un caldo de cultivo en el cual la caducidad del conocimiento asimilado en los sistemas escolarizados, aumenta con rapidez: de acuerdo con la consultora Gartner, para el año 2024, la decreciente vida media de las habilidades adquiridas en el estudio, obligará al 50% de las instituciones de educación superior a adaptar un enfoque de “ritmo diferenciado” en la creación y ejecución del 100% de cursos en la matrícula: nos espera un futuro en el cual la educación ocupará etapas de mayor longitud en la vida de los individuos, basada en un paradigma de mayor ubicuidad e inclusión.

La crisis disruptiva global de la que aún no terminamos de salir, como en todos los casos, deberá evolucionar a una etapa -en la que posiblemente nos encontramos en la actualidad- en la que se produzca la reinvención del modelo educativo general, aprovechando la sacudida para modernizar sus bases en la búsqueda de un esquema de largo plazo, optimizado y evolutivo.

Una de las evidencias que dan soporte a esta idea es el reposicionamiento del rol del Director de Tecnologías de la Información en las instituciones educativas, mismo que de estar enfocado en el pasado en mantener la continuidad operativa de la infraestructura TIC , ha pasado a ser el frente y el centro de las capacidades del centro educativo no solo para entregar y mantener, sino para evolucionar la realidad institucional. En Cisco estamos convencidos de que esta disrupción traerá consigo oportunidades relevantes para los responsables de innovación tecnológica en la educación, dado que:

  •  Impulsarán un enfoque institucional de largo plazo que promueva una acelerada digitalización como eje conductor;
  • Darán oportunidad de evaluar las fortalezas y debilidades de las prácticas actuales de enseñanza y aprendizaje, para realinearlas con prioridades institucionales;
  • Permitirán procurar un equilibrio entre la optimización de plataformas digitales legadas y la apropiación de nuevas tecnologías en el periodo pandémico;
  • Otorgarán oportunidades para atacar las brechas de infraestructura y de capacidades digitales en las instituciones educativas;
Las actuales condiciones de distanciamiento social, consumo de material pedagógico, adopción acelerada de nuevas herramientas y la reinvención de los modelos de evaluación y de impacto educativo, imponen nuevos retos operacionales a los responsables tecnológicos de la vertical educativa. Algunos de estos desafíos son:
  • Procurar digitalmente un modelo de continuidad operativa educacional de 360°, que contemple tanto las labores sustantivas como adjetivas de la institución
  • Incorporar, de manera decidida, la ciberseguridad, la privacidad y el tratamiento de activos digitales a un modelo de manejo de riesgo institucional que en muchos casos era incipiente
  • Acelerar la entrega segura de aplicaciones sustantivas y adjetivas y de todo tipo de servicios móviles que son y serán producto de necesidades esenciales para la evolución del esquema educativo
  • Balancear las necesidades de corto plazo con la ineludible obligación de invertir en la infraestructura de comunicaciones, cómputo y seguridad que harán posible la nueva realidad institucional, en un modelo de procura tecnológica constante, alterando favorablemente la filosofía con la que se elaboran los casos de negocio de inversión tecnológica
  • Robustecer los canales de servicio al usuario, mesas de ayuda y soporte institucional, tanto para el profesorado y plantilla administrativa, como para el alumnado

Es probable que en los próximos meses continuemos observando posturas en la educación pública y privada, que transiten de ida y vuelta entre modelos totalmente virtuales y otros muy presenciales, pero incorporando elementos de innovación. Desde el contexto de las modalidades de aprendizaje, hay una amplia gama de posibilidades que pueden ser adoptadas, como los cursos en modalidad mixta (blended education ) el concepto del salón de clases “invertido” (flipped classroom ) y los esquemas híbridos. En estos últimos parece converger la industria en general y tendrán en la flexibilidad, la inclusión y la experiencia aumentada, sus principales fortalezas.

Los ecosistemas técnico-operativos de las universidades buscarán elementos comunes como, por ejemplo, la construcción de plataformas híbridas, colaborativas, seguras, interoperables, escalables y flexibles. Ejemplos de estos componentes habilitadores son:
  • Capacidades de grabación y creación de contenidos digitales multimedia para la didáctica, integrados a los LMS (Learning Management Systems) institucionales
  • Capacidades de transmisión y recepción ubicua, incluyente y segura de las sesiones de aprendizaje y de todo tipo, con independencia de las ubicaciones de los participantes
  • Espacios híbridos de colaboración, de estudio, de trabajo y de proyección para atender todas las necesidades académicas, de investigación, administración y docencia
  • Video bibliotecas adaptativas e integradas a los planes de carrera del estudiante y a los esquemas de aprendizaje en demanda
  • Incorporación de analítica predictiva y productiva en las actividades académicas con objeto de modernizar los paradigmas de evaluación y seguimiento de carrera, entre otros
  • Esquemas de gestión y de gobierno inteligente y transversal para toda la infraestructura tecnológica, a través de tableros y analíticos, en entornos cada vez más complejos para los responsables TIC.
Todo esto nos lleva, finalmente, a plantear algunas tendencias en materia de educación que vemos irreversibles. En todas ellas, el componente de transformación digital resulta el actor fundamental del cambio y el motor de las mejoras perseguidas. En cada uno de los casos, Cisco plantea arquitecturas tecnológicas de referencia que parten de los siguientes principios:

I. El aprendizaje ya no es más un espacio, sino que cada espacio es un lugar de aprendizaje: los espacios híbridos llegaron para quedarse y para dar servicio en cualquier dispositivo, en cualquier momento y en cualquier ubicación. Deberán ser inmersivos, flexibles, incluyentes y altamente accesibles para aprender, para trabajar y para investigar.

II. Los Campus, o sedes escolares, serán cada vez más inteligentes. Irán construyendo eficiencias y optimizaciones en sus sistemas de seguridad física, iluminación, recolección de basura, transporte interno, estacionamiento, gestión de energía y utilización de espacio. Todo ello, sobre una red robusta y segura y capas de acceso Wi-Fi que puedan colaborar con arquitecturas del Internet de las Cosas.

III. Las instituciones educativas estarán, más que nunca, habilitadas por información. Tanto en el entorno sustantivo (académico/pedagógico) como en el operativo, las capacidades de obtener datos del ambiente, digitalizarlos, procesarlos y ponerlos a disposición de los tomadores de decisión, será fundamental en el éxito de las misiones tanto en la educación pública como en la privada.

IV. La adopción tecnológica será clave, especialmente en el profesorado y en las plantillas con brechas etarias importantes. La “nueva normalidad” educativa debe impedir la segregación de aquellos que han asimilado con menor rapidez las nuevas herramientas. De la misma forma, las instituciones educativas reevaluarán sus planes de estudio para preparar a la fuerza laboral del futuro, incorporando STEM y habilidades blandas en muchas de sus líneas de desarrollo académico.

V. La identidad de las instituciones educativas del futuro estará menos ligada que en el pasado a sus inmuebles e instalaciones físicas, y más a la “matrícula digital” que otorgue sentido de pertenencia a sus miembros, conviviendo alternadamente en los mundos físicos y virtuales. Esto impone por supuesto mayores superficies de riesgo cibernético que atender y el incremento de problemáticas específicas como el cyberbulling, el manejo de fake news y la protección de los activos digitales y personales.

VI. La infraestructura tecnológica de las organizaciones educativas estará definida y basada en una estrategia global, que atienda las prioridades institucionales, incorporando la base de conectividad, ruteo, switching, seguridad, cómputo, almacenamiento y virtualización que habilite la explosividad en el uso del video, la colaboración híbrida y el soporte a las actividades que ahora son eminentemente digitales.

En resumen, estamos siendo testigos de una intensa disrupción global en la educación, de la cual las futuras generaciones saldrán fortalecidas. El sello distintivo de esta disrupción es, indudablemente, el rol protagónico que las tecnologías de información y comunicaciones y las herramientas digitales juegan en la transformación. Aprendamos y avancemos juntos en este apasionante camino.

La aceleración de la digitalización a través del IoT

Por: Fabiola Ortega / Cisco Systems

El Internet de las Cosas o el Internet del Todo como algunos lo llaman, ha traído consigo la incorporación de sensores a equipos y/o dispositivos que antes no se hubiese imaginado pudieran en algún momento conectarse a la red (“¿Para qué?”), esto ha permitido la aceleración de la digitalización en varias áreas de la vida cotidiana, así como en entornos empresariales y de la Industria, la integración de sensores ha hecho a los dispositivos de cierta forma inteligentes y capaces de enviar o intercambiar información (comunicación Machine to Machine).

Desde la creación del IoT/IoE ha habido un crecimiento exponencial de dispositivos conectados a la red y con ello nuevos retos tales como: el almacenamiento, manejo y procesamiento de grandes cantidades de información (Big Data) proveniente de cada dispositivo, así como el reto de la seguridad de dicha información y los dispositivos conectados. Si no tiene mayor problema por ejemplo que un celular cualquiera pueda ser intervenido, no sería lo mismo si el celular de un alto ejecutivo lo fuera, ya que este es probable que contenga información de suma importancia, por lo que la seguridad en este caso si juega un papel muy valioso.

El Internet de las Cosas actualmente es un concepto bien desarrollado y maduro. Este concepto que implica la conectividad de millones de dispositivos que son utilizados y relevantes en diferentes áreas, ha modificado la forma de trabajo, la forma de interactuar, la seguridad, el marketing, así como la forma en que las empresas toman decisiones (ha permitido aumentar la productividad), etc. Ejemplos de elementos IoT los podemos encontrar en dispositivos de hospitales, en equipo de deportes, en wearables, en luminarias, en fin, en diferentes ámbitos, por lo cual este concepto se ha vuelto de suma importancia en la vida diaria.

Cisco cuenta actualmente con un portafolio completo para soluciones en IoT, que permiten habilitar una variedad de servicios que actualmente son requeridos por las empresas.

El IoT ha alcanzado a la Industria en lo que actualmente se denomina IIoT (Industrial Internet of Things), esta integración en la Industria y protocolos como el MQTT (Message Queue Telemetry Transport) han permitido crear ese puente entre las Tecnologías de la Información y las Tecnologías de la Operación, de esa forma ha sido posible llevar a la Industria a la digitalización, por medio de esta evolución se ha visto beneficiada la industria en varios aspectos, como por ejemplo: una empresa de Manufactura que cuenta con una red en donde converge tanto IT como OT, le permite tener un mejor control de sus activos, aumentar la seguridad tanto en planta como en la red, aumentar la productividad, información en tiempo real para toma de decisiones, colaboración remota, etc, todo esto hace a una empresa más eficiente.

En general las grandes cantidades de información manejadas en IoT requieren contar con un espacio de almacenamiento especializado, para alojar y manejar dicha información, en el caso específico de la industria, es de suma importancia la eficacia del espacio de almacenamiento, para contar en todo momento con una respuesta rápida de los sistemas y la transferencia de la información, ya que en muchas ocasiones está involucrada la producción y en caso de contar con una latencia grande la producción podría verse afectada. La información puede ser almacenada ya sea en la nube o Data Centers diseñados específicamente para las necesidades de una empresa, lo cual puede ser una ventaja, ya que se tendría el control total de su información en sitio, pero depende de las necesidades y posibilidades de cada empresa.

En el Manufacturing Advanced Techonology Center (MATC) creado en alianza entre Cisco, Rockwell y Panduit, el cual está ubicado en Rockwell Santa Fe en la Ciudad de México, se cuenta con una infraestructura IT-OT, en donde es posible ver en funcionamiento tecnologías como: el IoT (Internet of Things) aplicado en la Industria, Sistemas SCADA, equipo industrial y Software de seguridad y monitoreo, comunicaciones inalámbricas, Servidores Blade para el manejo y procesamiento de la información, así como tecnología de colaboración para entornos industriales. Conozca más del MATC.

En la actualidad, la conversión de una empresa a una Industria digital va ser de suma importancia para garantizar su competitividad.